Fondos de crédito privado cierran captación y mantienen hasta 50% en caja Relevancia8,0
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Fondos de crédito privado cierran captación y mantienen hasta 50% en caja

Sparta y Asset One adoptan una postura defensiva con hasta la mitad de su patrimonio en liquidez inmediata.

¿Por qué los fondos de crédito privado están cerrando captaciones y aumentando la caja?

Los gestores Ulisses Nehmi, de Sparta, y Daniel Palaia, de Asset One, revelaron en el pódcast Os Economistas que están adoptando una postura altamente defensiva, manteniendo entre 30% y 50% del patrimonio de sus fondos en caja y cerrando a nuevas captaciones los productos más buscados del mercado. La decisión busca proteger al inversor en un escenario donde la asimetría de riesgo exige extrema cautela.

Este movimiento enciende una alerta para el inversor minorista que suele fijarse únicamente en la rentabilidad pasada reciente. Cuando gestores de peso del mercado de renta fija deciden "pisar el freno", rechazando dinero nuevo y manteniendo la mitad del porfolio en activos de liquidez inmediata, el mensaje es claro: el momento exige preservación de capital, y no la búsqueda ciega de primas elevadas que pueden esconder riesgos desproporcionados.

La asimetría del crédito privado: ¿por qué un error borra un año de aciertos?

La gran justificación de esta postura conservadora radica en la propia naturaleza del mercado de crédito privado. Tal como explicaron los gestores en el pódcast, la dinámica de retorno de este mercado es profundamente asimétrica. Cuando un inversor compra una obligación o un título de deuda corporativa, su ganancia máxima está limitada a la tasa acordada en el momento de la compra (como una tasa fija o un diferencial sobre el CDI).

Por otro lado, el riesgo de pérdida no es limitado. Si la empresa emisora del título enfrenta dificultades financieras graves y entra en concurso acreedores o quiebra, el inversor puede perder la totalidad del valor invertido. En la práctica, esto significa que un único error de evaluación en la cartera de un fondo de crédito privado tiene el potencial de consumir toda la rentabilidad acumulada con decenas de aciertos a lo largo de todo un año.

Esta asimetría exige que el trabajo del gestor se centre en la mitigación de pérdidas y en blindar el porfolio. En momentos en que el mercado parece demasiado optimista y las primas de riesgo son muy bajas, la mejor decisión de inversión puede ser, justamente, no comprar determinados activos que no remuneran adecuadamente el riesgo que conllevan.

La estrategia de mantener entre 30% y 50% en caja

Mantener una porción tan expresiva del patrimonio en activo líquido —entre 30% y 50%— es una herramienta de supervivencia y de generación de valor a largo plazo. En periodos de calma o de euforia, una caja elevada puede parecer un detractor de rentabilidad, ya que estos recursos se aplican en activos de muy cortometraje que rinden tasas cercanas a la tasa básica de interés, sin la prima del crédito privado.

Sin embargo, los gestores destacan que la caja cumple dos funciones vitales. La primera es la seguridad operacional. Los fondos de crédito privado deben estar preparados para atender solicitudes de reembolso sin que esto obligue a la venta anticipada de títulos de la cartera en el mercado secundario. Cuando un fondo se ve obligado a vender activos a las apuradas para cumplir con los reembolsos, suele aceptar precios desfavorables, lo que perjudica a los partícipes que decidieron permanecer en el fondo.

La segunda función es la opcionalidad. El mercado de crédito privado atraviesa ciclos. Cuando ocurren momentos de tensión o de escasez de liquidez en el mercado, excelentes empresas ven sus tasas de captación subir de forma expresiva. El gestor que posee una caja sólida de 30% o 50% logra aprovechar estas ventanas de oportunidad para comprar muy buenos papeles con tasas muy elevadas, garantizando una rentabilidad futura diferencial para el fondo.

¿Por qué cerrar el fondo más buscado a la captación?

El cierre de un fondo de inversión exitoso a nuevas captaciones es una de las decisiones más difíciles para una gestora, ya que interrumpe el crecimiento de la comisión de administración percibida. No obstante, Ulisses Nehmi y Daniel Palaia explicaron que esta medida es indispensable para proteger la calidad de la cartera y el rendimiento de los partícipes que ya están posicionados.

Cuando un fondo de crédito privado recibe un volumen muy grande de recursos nuevos en un corto espacio de tiempo, el gestor se enfrenta al reto de colocar ese dinero. Si el mercado no ofrece buenas oportunidades de inversión con tasas acordes al riesgo, el gestor se encuentra ante un dilema: o deja el dinero aparcado rindiendo menos, o compra papeles de peor calidad o con tasas muy bajas solo para "colocar" la caja.

Al cerrar el producto más buscado del mercado, la gestión señala que prefiere renunciar al crecimiento a corto plazo para mantener la integridad de la estrategia. Esto evita la dilución de la rentabilidad de los inversores antiguos y garantiza que el fondo siga operando dentro de los límites de riesgo establecidos.

¿Qué debe aprender el inversor de esto? La postura defensiva de los grandes gestores demuestra que la renta fija privada no es una inversión libre de riesgos. Cuando el mercado ofrece primas muy bajas, la liquidez y la seguridad de la caja se convierten en las mejores herramientas de protección.

¿Dónde ponen los gestores su propio dinero?

Al cierre del debate, los gestores respondieron a la clásica pregunta sobre dónde colocan su propio patrimonio personal. La respuesta refuerza el concepto de alineación de intereses, conocido en el mercado como "skin in the game" (tener la propia piel en juego).

Ambos profesionales confirmaron que invierten sus recursos personales en los mismos fondos que gestionan para los clientes. Este comportamiento demuestra que la postura conservadora, el cierre de productos y el mantenimiento de cajas elevadas entre 30% y 50% no son solo discursos teóricos para calmar al mercado, sino las decisiones prácticas que consideran más seguras y eficientes para proteger y rentabilizar su propio patrimonio familiar.

Para el inversor minorista, esta alineación sirve como un sello de confianza. Saber que el gestor comparte los mismos riesgos y las mismas decisiones de asignación aporta mayor tranquilidad para atravesar periodos de mayor volatilidad o de transición en el mercado de crédito privado.

El veredicto de Rico aos Poucos

La estrategia de caja alta y cierre de fondos adoptada por Sparta y Asset One sirve como una lección práctica de gestión de riesgo. Para quienes invierten por cuenta propia en obligaciones y otros títulos de crédito privado, el momento exige una revisión de las tasas y de los emisores de la cartera. Si los profesionales prefieren la seguridad de la liquidez frente a la búsqueda de retornos marginales, el inversor individual debe evaluar si tampoco ha llegado el momento de priorizar la liquidez y la calidad por encima de tasas excesivamente arriesgadas.