¿Qué pasó con los fondos multimercados tras la elección?
Los fondos multimercados más agresivos acumularon rentabilidades de hasta el 17% justo después de la primera vuelta electoral, según un estudio publicado por el portal InfoMoney. El repunte estuvo liderado por las carteras con un mandato de mayor volatilidad, que habían estructurado posiciones tácticas en tasas de interés futuras, renta variable y divisas para capturar la reacción inicial de los precios ante el escenario electoral.
El rápido movimiento llamó la atención de quienes buscan rentabilidad rápida, pero el escenario inmediato cambió de configuración. Gestores profesionales y analistas de grandes bancos señalan que la fase de ganancias fáciles y lineales con apuestas direccionales dio paso a un periodo de reajuste preventivo del riesgo.
La subida observada en los fondos que lideraron el ranking no refleja una postura pasiva. Al contrario: el retorno expresivo fue fruto de posiciones tácticas asimétricas que capturaron el alivio temporal de las primas de riesgo justo después de que las urnas abrieran el nuevo panorama político.
¿Por qué UBS ve a los multimercados como una alternativa defensiva?
UBS evalúa que los fondos multimercados pueden funcionar como una opción más segura para atravesar la incertidumbre política en la recta final de la disputa electoral, según destacó la cobertura de InfoMoney. Desde la perspectiva de los analistas de la institución financiera, la flexibilidad de la clase permite proteger el patrimonio en un contexto donde las posiciones puras en bolsa o bonos públicos largos suelen oscilar de manera brusca.
A diferencia de un fondo de acciones tradicional —obligado a mantener la mayor parte de su patrimonio invertido en renta variable incluso en días de pánico—, el fondo multimercado opera con posiciones compradas y vendidas en múltiples activos. Esto permite anular posiciones frágiles, comprar protección en moneda fuerte o lucrarse con la oscilación de la curva de tasas de interés.
La clase se percibe como un vehículo táctico para navegar el estrés de los desenlaces políticos sin una exposición ciega.
Firmas como Ace Capital, liderada por Ricardo Denadai, ajustan posiciones para evitar la volatilidad binaria.
Las gestoras especializadas, como Ace Capital dirigida por el ejecutivo Ricardo Denadai, encaran esta fase con una atención redoblada al dimensionamiento del riesgo. En entornos polarizados, la liquidez disminuye y el mercado reacciona con violencia ante cualquier declaración de campaña o encuesta de intención de voto.
¿Cómo se posiciona la clase de los multimercados ante los escenarios políticos?
La estrategia predominante entre los gestores macro es disminuir las apuestas direccionales puras y priorizar operaciones de valor relativo. En lugar de apostar si el índice IBOV va a subir o a derrumbarse con un resultado determinado, la gestión equilibra activos defensivos frente a activos sensibles al presupuesto público y supervisa la dinámica fiscal.
InfoMoney detalló que el comportamiento de los mercados en la recta final exige un análisis minucioso sobre la gestión económica de los candidatos. UBS señala que, ante determinados desenlaces electorales como una victoria de Lula, el fondo multimercado actúa como un escudo para gestionar los choques en las tasas de interés y las expectativas fiscales con mayor agilidad de lo que un inversor particular podría hacerlo por su cuenta.
Las señales de disciplina fiscal y responsabilidad presupuestaria destraban la revalorización en bolsa y el descenso de las tasas de interés.
El ruido en torno al gasto público eleva la curva de tasas de interés, lo que exige posiciones vendidas y coberturas cambiarias.
Esta capacidad de alternar entre posiciones compradas (que ganan con el alza) y vendidas (que ganan con la caída) es el motivo principal por el cual los bancos institucionales recomiendan esta clase de activos durante periodos de estrés institucional, evitando el riesgo de quedar atrapados en activos ilíquidos.
¿Cuáles son los pros y los contras de invertir en multimercados ahora?
Entrar en un fondo multimercado justo después de un repunte del 17% exige una cautela redoblada. El inversor minorista suele cometer el error de mirar la rentabilidad pasada reciente y asumir que ese ritmo de retorno se mantendrá durante las semanas siguientes.
Antes de firmar el contrato de adhesión de cualquier producto, es necesario sopesar los costes de estructura y la dinámica de los mandatos:
- Gestión dinámica de choques: equipos profesionales supervisan el flujo las 24 horas del día y desarman apuestas en cuestión de minutos si el escenario político se tuerce.
- Acceso a derivados y protección: instrumentos institucionales de cobertura que el inversor común rara vez puede operar desde su propia sociedad de bolsa.
- Riesgo de cola y reversión: los fondos más volátiles que ganaron un 17% en un primer momento también pueden sufrir caídas bruscas si el mercado descuenta el escenario inverso al previsto.
- Plazos de rescate y fiscalidad: los plazos de liquidación de cuotapartes (D+30 o D+60) y la tributación periódica exigen un horizonte de permanencia muy superior al ciclo electoral.
No compre un fondo multimercado volátil tratando de capturar el repunte de los próximos días: entrará en el pico de valoración con el rescate retenido durante meses. Utilice la clase como una porción estratégica a medio plazo en su cartera, evaluando la volatilidad histórica de la gestora antes de transferir cualquier recurso.
Qué vigilar en la recta final antes de decidir la asignación
La métrica más importante para los próximos días es la volatilidad de las participaciones y el nivel de liquidez de las gestoras. Las declaraciones de referentes del mercado financiero, como Ricardo Denadai de Ace Capital y los estrategas de UBS citados por InfoMoney, coinciden en un punto fundamental: el rendimiento extraordinario a corto plazo ya está descontado en los precios, y ahora el juego consiste en preservar el capital.
Atención al sesgo retrospectivo: los fondos que ofrecieron rendimientos de doble dígito en horizontes de pocas semanas suelen acarrear una volatilidad elevada. Si su perfil no tolera oscilaciones bruscas en su patrimonio, los productos vinculados a la tasa CDI o los papeles indexados a la inflación siguen ofreciendo previsibilidad sin el riesgo de la ejecución política.
Si la decisión es incluir fondos multimercados en la cartera, priorice fondos macro tradicionales con un historial comprobado de supervivencia a lo largo de varios ciclos electorales. En la recta final de una elección, la habilidad de no perder dinero cuando el consenso se equivoca vale mucho más que la búsqueda obsesiva de la cima de la tabla de rentabilidad.
Veredito de Rico aos Poucos
El salto de hasta el 17% tras las elecciones premió a los gestores que asumieron riesgos tácticos de antemano, no a quienes llegaron tarde a la celebración. Para el inversor minorista, los multimercados solo tienen sentido si actúan como un escudo diversificado y delegado frente a la volatilidad de los próximos meses, y nunca como un atajo de ganancias rápidas tras el cierre de las urnas.