Patrimonio neto calculado al cierre de septiembre de 2026.
Rentabilidad acumulada en relación con el CDI desde agosto de 2023.
Nota de corte de calificación para ingresar a la cartera de crédito.
Asignado a operaciones de recompra con títulos públicos.
¿Cómo logró el Mapfre Confianza rendir el 110% del CDI?
La gestora Mapfre Investimentos informó en su presentación institucional con datos al 30 de septiembre de 2026 que el fondo Mapfre Confianza acumula una rentabilidad equivalente al 109,67% del CDI desde el inicio de sus operaciones, el 1 ago 2023. El resultado llama la atención por haberse construido bajo una regla estricta: crédito bancario high grade, sin incluir debentures corporativos, CRIs ni fondos inmobiliarios.
En un mercado de renta fija marcado por la volatilidad en los papeles corporativos, la estrategia presentada por Mapfre prioriza los títulos emitidos por instituciones financieras de primera línea. Esta protección sectorial evita episodios de reestructuración de deuda privada corporativa, habituales en fondos que buscan retornos del 115% al 120% del CDI mediante emisores de menor tamaño o deudas subordinadas.
El rendimiento por encima de la tasa de referencia se logra gracias al diferencial de crédito bancario obtenido en instrumentos como CDBs, Letras Financieras (LFs) y depósitos a plazo, combinado con la gestión de la duration promedio del porfolio, que cerró septiembre en aproximadamente 1,47 años según el informe de la firma.
¿Cuál es el rendimiento reciente del fondo frente al CDI?
Según los datos publicados por Mapfre Investimentos, el fondo mantuvo una consistencia superior al índice en los diferentes periodos analizados a lo largo de 2026. En septiembre, el retorno mensual fue del 1,09%, lo que equivale al 100,78% del CDI del periodo.
En los horizontes más amplios, la ganancia relativa aumenta de manera notoria. En el acumulado de los primeros nueve meses de 2026 (hasta septiembre), el producto entregó un alza del 10,85%, superando el 10,51% del indicador de referencia (103,24% del CDI). En tanto, en el acumulado de 12 meses, la rentabilidad se ubicó en el 14,93%, frente al 14,48% del CDI.
¿Qué tiene y qué no tiene la cartera de R$ 18 mil millones?
La estructura del Mapfre Confianza —que cerró septiembre de 2026 con un patrimonio neto de R$ 18,63 mil millones— está diseñada para limitar la exposición individual por deudor y garantizar liquidez inmediata para los reembolsos, a pesar de ser un vehículo clasificado formalmente como de crédito privado.
De acuerdo con el material de difusión de la institución, la cartera contaba con 55 emisores distintos en septiembre. Para evitar una concentración excesiva, la administración aplica un límite aproximado del 3,50% del patrimonio neto por emisor. Asimismo, la calificación mínima aceptada para las entidades tomadoras es AA-, lo que garantiza que el riesgo de solvencia se limite a la cúspide del sistema financiero nacional.
- Lo que entra en la cartera: Activos bancarios de primera línea (calificación AA- o superior), distribuidos entre 55 emisores, con un tope de ~3,5% por institución financiera.
- Liquidez de respaldo: Cerca del 29% del patrimonio neto se mantiene en caja, invertido exclusivamente en operaciones de recompra respaldadas por títulos públicos federales a un día hábil.
- Lo que queda totalmente fuera: Ninguna exposición a debentures corporativos, Certificados de Recebíveis Imobiliários (CRIs) ni Certificados de Recebíveis do Agronegócio (CRAs).
- Sin estructuras complejos: Cero asignación en Fondos de Inversión en Derechos Creditorios (FIDCs) ni en participaciones de fondos inmobiliarios.
Este volumen del 29% del patrimonio en títulos públicos con operaciones de recompra actúa como un doble amortiguador. En primer lugar, permite atender las solicitudes de retiro de los partícipes sin forzar la venta anticipada de papeles bancarios con descuento en el mercado secundario. En segundo lugar, asegura la rentabilidad de la porción líquida a la tasa Selic de muy cortísimo plazo.
¿Cuáles son los límites y riesgos para quien invierte?
Aunque el fondo ofrece un rendimiento superior al CDI, el inversor minorista debe comprender las diferencias entre invertir directamente en títulos bancarios cubiertos por garantías y asignar recursos en un fondo abierto de crédito privado.
El primer aspecto es la ausencia de cobertura del Fondo Garantizador de Créditos (FGC). A diferencia de un CDB individual emitido por un banco, las participaciones en fondos de inversión no cuentan con la protección de hasta R$ 250 mil por CPF. El mitigador en este caso no es una garantía externa, sino la diversificación entre 55 bancos con una calificación mínima AA- y el límite del 3,5% por emisor.
El segundo aspecto es la mecánica tributaria: los fondos de renta fija referenciados al DI a largo plazo están sujetos a la tabla regresiva del Impuesto a la Renta (del 22,5% al 15%) y al mecanismo semestral del come-cotas (en mayo y noviembre). Por este motivo, para superar a instrumentos exentos como las LCIs y LCAs, es necesario calcular el rendimiento bruto del fondo descontando el impacto fiscal.
Para quienes buscan una rentabilidad superior al Tesoro Selic sin asumir el riesgo de crédito corporativo (debentures de empresas minoristas o concesionarias), la cartera del Mapfre Confianza representa una opción conservadora intermedia: ofrece un premio sobre el CDI respaldado exclusivamente por el sistema bancario de primer nivel. Sin embargo, debido al come-cotas y a las comisiones de administración del producto, compite de manera directa con las LCIs y LCAs de corto plazo para aquellos inversores que cuentan con exención fiscal.
Veredito: ¿vale la pena el Mapfre Confianza?
El fondo cumple estrictamente con lo establecido en su política: entregar entre un 103% y un 109% del CDI, respaldado por una cartera conservadora de emisores bancarios con calificación AA- y una sólida liquidez en títulos públicos (29% en operaciones de recompra). Para inversores institucionales o personas físicas con patrimonios elevados que ya agotaron la protección del FGC en títulos bancarios individuales, el vehículo de Mapfre constituye una alternativa eficiente de diversificación sin el riesgo de debentures tóxicas. Para quienes todavía disponen de cupo en papeles exentos de impuestos hasta el límite del FGC, el rendimiento neto del fondo debe analizarse cuidadosamente frente a la alícuota del Impuesto a la Renta.