Safra vê apenas uma ação de frigorífico ganhando com tarifa de Trump Relevancia4,0
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Safra señala qué frigorífico brasileño se beneficia de la suspensión de aranceles de Trump

Mientras las exportadoras puras aprovechan el escenario internacional, los gigantes con plantas en Estados Unidos enfrentan una mayor competencia interna.

¿Qué analizó el Safra sobre los frigoríficos y el arancel de Trump?

El Banco Safra señaló, en un informe divulgado por Money Times, que solo una de las principales acciones de frigoríficos brasileños —Minerva (BEEF3), JBS (JBSS3) y Marfrig (MRFG3)— debería beneficiarse realmente de la suspensión de aranceles bajo la gestión de Donald Trump. El escenario diseñado por la institución financiera muestra que las diferentes exposiciones geográficas y operativas de cada compañía determinan quién gana y quién pierde con los cambios en la política comercial de Estados Unidos.

La discusión sobre los aranceles de importación y exportación en EE. UU. impacta directamente en el sector de proteínas en Brasil. Mientras que algunas empresas concentran la mayor parte de sus operaciones en territorio norteamericano, otras dependen del flujo de exportación desde Sudamérica. Esta división estructural es el punto de partida para el análisis del Safra, que arroja luz sobre la volatilidad que el inversor minorista debe esperar para estos papeles.

¿Cómo afectan los aranceles de Trump a JBS, Marfrig y Minerva?

La dinámica de los aranceles aduaneros funciona como una balanza de costos para los frigoríficos globales. Cuando el gobierno de Estados Unidos decide suspender o aplicar aranceles a la carne importada, el impacto se siente de maneras opuestas según el lugar donde el frigorífico faene sus animales. El Safra evalúa que la exposición geográfica es el factor decisivo para separar a los ganadores de los perdedores en este nuevo acuerdo comercial.

Para las empresas con una fuerte presencia industrial dentro de EE. UU., como JBS (JBSS3) y Marfrig (MRFG3) —que controla National Beef—, la suspensión de aranceles a los productos importados puede significar una mayor competencia interna. Si la carne proveniente de otros países ingresa al mercado estadounidense con menos impuestos, el precio doméstico tiende a sufrir presión, lo que podría reducir los márgenes operativos de estas plantas locales. Por otro lado, para quienes exportan directamente desde Sudamérica, el panorama se vuelve más favorable.

¿Por qué la diversificación geográfica divide las opiniones del mercado?

La tesis de inversión en frigoríficos en Brasil siempre ha transitado por el debate entre la diversificación global y el enfoque en la exportación pura. El Safra destaca que Minerva (BEEF3) opera como una exportadora consolidada en Sudamérica, sin plantas de faena en Estados Unidos. De este modo, cualquier flexibilización en el comercio internacional que reduzca las barreras arancelarias para la entrada de carne en EE. UU. beneficia directamente a la operación sudamericana de la compañía.

En el caso de JBS y Marfrig, la realidad es más compleja. Ambas empresas realizaron adquisiciones multimillonarias en las últimas décadas para convertirse en productoras locales en EE. UU. Esta estrategia protege a las compañías de las barreras comerciales cuando los aranceles son elevados, pero les quita parte del beneficio cuando dichos aranceles se suspenden y el mercado estadounidense se abre a competidores externos. Es esta asimetría la que lleva al Safra a identificar a una sola empresa capturando el lado positivo de esta política específica.

Atención al ciclo ganadero: Además de las decisiones políticas y arancelarias de Washington, el inversor en frigoríficos debe monitorear el ciclo pecuario en EE. UU. y Brasil, que determina el costo de la materia prima y la disponibilidad de animales para faena.

¿Cuál es el impacto práctico para el inversor minorista?

Para quienes invierten en acciones como BEEF3, JBSS3 o MRFG3, el informe del Safra sirve como una advertencia para no tratar al sector de frigoríficos como un bloque único. Los movimientos macroeconómicos y las decisiones políticas internacionales no afectan a todas las empresas por igual. El inversor debe evaluar la composición de la cartera de cada compañía antes de tomar decisiones de compra o venta basadas en noticias periodísticas.

La volatilidad de las acciones de proteínas suele ser elevada, reflejando no solo los márgenes operativos, sino también las oscilaciones cambiarias y las decisiones de los grandes bancos de inversión. Cuando una casa de análisis como el Safra manifiesta una preferencia clara basada en factores regulatorios y arancelarios, el mercado tiende a ajustar los precios relativos de los papeles, lo que genera oportunidades de arbitraje o la necesidad de rebalanceo para el inversor de largo plazo.

¿Qué se debe seguir en el sector de frigoríficos de aquí en adelante?

El inversor debe monitorear la evolución de las discusiones comerciales bilaterales entre el gobierno estadounidense y los países exportadores de Sudamérica. Cualquier cambio en la clasificación sanitaria o en las cuotas de importación de carne bovina y porcina por parte de EE. UU. puede acelerar o frenar los efectos previstos por el Safra. La velocidad con la que se implementen estas políticas dictará el ritmo de recuperación o la presión sobre los márgenes de las empresas.

Otro punto crucial es el comportamiento del dólar. Dado que la mayor parte de los ingresos de estas compañías está dolarizada —ya sea por exportaciones o por operación directa en el exterior—, el tipo de cambio en Brasil funciona como un amortiguador o un amplificador de los resultados operativos. El seguimiento de los informes trimestrales de JBS, Marfrig y Minerva será fundamental para confirmar si las proyecciones del Safra sobre el impacto de los aranceles de Trump se materializan en los balances.

El veredicto sobre el sector

El análisis del Safra refuerza que el sector de frigoríficos exige selectividad. En lugar de apostar por el sector en su conjunto, el inversor debe alinear su exposición al escenario macro: si la expectativa es de apertura comercial estadounidense, los exportadores puros ganan terreno; si el foco es la cobertura cambiaria y una producción sólida en EE. UU., los gigantes diversificados siguen siendo la opción estructural.