El candidato a la presidencia Flávio Bolsonaro (PL) defendió la extinción del split payment, el mecanismo de recaudación automática de impuestos de la Reforma Tributaria, lo que provocó una reacción inmediata del secretario ejecutivo del Ministerio de Hacienda, Dario Durigan, quien afirmó que oponerse al sistema es "favorecer a quienes defraudan".
La disputa colocó un tema sumamente técnico en el centro del debate político para la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, programada para el 25 de octubre de 2026, enfrentando la visión de simplificación y combate a la evasión del gobierno actual con el argumento de preservación de la caja de las empresas defendido por la oposición.
- Qué es: División automática del impuesto en el momento del pago de una compra.
- El enfrentamiento: Flávio Bolsonaro quiere acabar con el sistema; Dario Durigan defiende que evita fraudes.
- El impacto: Las empresas pierden el "plazo" para pagar el impuesto, lo que presiona el capital de trabajo.
Para quien invierte en acciones o gestiona un negocio, el split payment no es solo una sigla burocrática: modifica la velocidad con la que el dinero sale de la caja de las compañías hacia el fisco, impactando directamente en el capital de trabajo.
¿Qué es el split payment?
El split payment es una nueva forma de recaudar los tributos sobre el consumo creados por la Reforma Tributaria: la Contribución sobre Bienes y Servicios (CBS), de competencia federal, y el Impuesto sobre Bienes y Servicios (IBS), gestionado por estados y municipios.
El nombre proviene del inglés y significa literalmente "pago dividido". En la práctica, el mecanismo impide que la empresa retenga el valor del impuesto en su caja para transferirlo únicamente al mes siguiente.
Este sistema ya está previsto en la Enmienda Constitucional que estructuró el IVA dual en Brasil y fue regulamentado por la Ley Complementaria de la reforma, por lo que ahora resta su implementación operacional por parte del sistema financiero nacional.
¿Cómo funciona el split payment en la práctica?
La división del dinero se realiza de forma totalmente automatizada por bancos, procesadoras de tarjetas e instituciones de pago, que cruzan los datos de la transacción financiera con la factura electrónica de la operación.
Imagine una venta hipotética por un valor de R$ 100, en la cual R$ 25 corresponden a la suma de los nuevos tributos (CBS e IBS). En el modelo actual, el comerciante recibe los R$ 100 íntegros en su cuenta y cuenta con un plazo para abonar los R$ 25 al gobierno.
Con la entrada en vigor del split payment, la división ocurre en el propio datáfono o en el gateway de pago del comercio electrónico, direccionando los recursos hacia destinos diferentes en el mismo instante.
Los R$ 25 de la porción tributaria no pasan por la cuenta corriente de la empresa: fluyen directo hacia la agencia tributaria federal de Brasil (Receita Federal) y el Comité Gestor del IBS, lo que reduce la posibilidad de morosidad fiscal.
¿Por qué el mecanismo se convirtió en blanco de disputa política?
El debate se intensificó después de que el candidato Flávio Bolsonaro defendiera públicamente el fin del split payment, argumentando que la retención inmediata perjudica la salud financiera y la liquidez de las micro y pequeñas empresas brasileñas.
Por otro lado, el secretario ejecutivo de Hacienda, Dario Durigan, respondió a la propuesta de cancelación afirmando que el split payment representa un avance tecnológico crucial para el país y que ser contra el sistema significa favorecer a los evasores.
El gobierno defiende que la automatización elimina la competencia desleal de aquellas empresas que venden productos más baratos simplemente porque no pagan los impuestos debidos a fin de mes.
Las empresas continúan utilizando el dinero del impuesto temporalmente como capital de trabajo, pero el riesgo de evasión y la complejidad de fiscalización se mantienen elevados.
El fisco garantiza el cobro en tiempo real, reduciendo la evasión a casi cero, pero obliga a las empresas a buscar otras fuentes de financiación a corto plazo.
¿Qué cambia para las empresas y para el inversor?
El principal inconveniente para el empresariado con el split payment es la pérdida del denominado "float" financiero, que es el periodo en el cual el dinero del impuesto permanece en la cuenta de la empresa generando rendimientos o siendo utilizado para pagar a proveedores.
Muchas compañías de comercio minorista y servicios utilizan este desfase de fechas como una línea de crédito sin intereses. Sin este respiro, deberán recurrir a préstamos bancarios para cubrir su caja diaria.
Las empresas cotizadas en la bolsa con márgenes ajustados y alta dependencia de capital de trabajo podrían sufrir una presión adicional en su flujo de caja libre. Sectores como el comercio minorista físico y la prestación de servicios intensivos en mano de obra exigirán una atención redoblada en el análisis de liquidez a corto plazo.
Por otro lado, para las grandes empresas que ya operan en total conformidad fiscal, el sistema puede reducir el coste de cumplimiento (gasto en contadores y sistemas para calcular guías de impuestos), además de acelerar la devolución de créditos tributarios acumulados a lo largo de la cadena productiva.
¿Qué se debe seguir a partir de ahora?
El futuro del split payment está directamente vinculado al resultado de las urnas a finales de octubre y a los siguientes pasos de la regulación tributaria.
Resultado de la segunda vuelta — La elección del 25 de octubre definirá si el proyecto sigue su cronograma actual o si sufre intentos de revocación en el Congreso.
Adaptación de los bancos — La Febraban y las procesadoras de tarjetas deben finalizar las pruebas tecnológicas para garantizar que el split no genere bloqueos en las ventas.
Reglas de transición — Vigilar si se establecerán plazos de gracia o condiciones especiales para el flujo de caja de las micro y pequeñas empresas del régimen Simples Nacional.
El veredicto de Rico aos Poucos
El split payment es una realidad tecnológica difícil de revertir por completo, dado que ya se encuentra diseñada en la columna vertebral de la Reforma Tributaria aprobada. Para el inversor, el camino más seguro es monitorear el nivel de endeudamiento a corto plazo de las empresas de su cartera, anticipando cuáles de ellas tendrán más dificultades para operar sin el respiro de la caja tributaria mensual.