La acción PETR3 cerró el viernes (6/11) con una caída del 1,10%, a R$ 51,21, el mismo día en que el gobierno publicó la prórroga del impuesto del 12% sobre el petróleo crudo exportado hasta el 31 de diciembre. Sin embargo, el impuesto explica poco: para JPMorgan, el costo ya estaba descontado por el mercado. Lo que pesa sobre el papel es el precio del petróleo y la incertidumbre sobre lo que ocurrirá en 2027.
¿Por qué cae la PETR3 hoy?
Se conjugaron dos presiones en una sola jornada. La primera es el desempeño semanal: las acciones de Petrobras acumularon una caída de cerca del 14% en las primeras cuatro ruedas y se encaminaban a su peor desempeño semanal desde febrero de 2021, en sintonía con el retroceso del Brent en medio de avances en las negociaciones entre Estados Unidos e Irán, según la Revista Oeste. La segunda es la sesión del viernes en sí: los títulos terminaron el día en rojo, a contramano del alza de los precios del petróleo, según Money Times. En la misma rueda, el Ibovespa subió un 1,39%, hasta los 168.498 puntos, mientras que Prio (PRIO3) retrocedió un 1,72%.
Cuando una acción cae en un día en que el barril sube y la bolsa avanza, el motivo se encuentra en el propio sector. Y el hecho sectorial del día fue el impuesto. La decisión quedó formalizada por la Resolución Gecex N.º 977, del 5 de noviembre de 2026, publicada el viernes (6/11) en el Diario Oficial de la Unión, y entra en vigor este sábado (7/11). Ninguna de las fuentes atribuye la caída del viernes únicamente al impuesto. Lo que muestra toda la semana es la disipación de una prima de riesgo: el valor de mercado de Petrobras retrocedió desde un récord de R$ 819.800 millones el 16 de octubre hasta R$ 628.200 millones, aunque sigue por encima de los R$ 532.200 millones previos al conflicto. El desplome desde el pico supera el 23%, y quienes siguieron nuestra explicación sobre la fuerte caída de la PETR4 a comienzos de semana ya han visto este movimiento en marcha.
Si el mercado ya esperaba la prórroga, ¿por qué sigue generando incomodidad? La respuesta radica en cómo el impuesto impacta a cada empresa.
¿Cuánto pesa el impuesto en Petrobras en comparación con PRIO?
Pesa bastante menos. Según la evaluación de JPMorgan, la compañía más expuesta al tributo sigue siendo PRIO (PRIO3), seguida por Brava Energia (BRAV3), mientras que Petrobras (PETR3; PETR4) se ubica en una posición relativamente más cómoda. La diferencia proviene del destino de las ventas al exterior de cada una: Brava exporta entre el 30% y el 40% de su producción al mercado externo, en tanto que Petrobras tiene cerca del 20% de sus ingresos vinculados a la exportación. PRIO exporta prácticamente la totalidad de su producción, algo que la propia empresa reflejó en su balance, tal como detallamos en nuestro análisis del lucro y la producción de PRIO en el 3T26.
El banco también realizó el cálculo para el escenario que teme el mercado, en el cual el gravamen se mantenga durante todo el año 2027:
El gráfico muestra la generación de caja como porcentaje del valor de mercado en 2027, con el Brent a US$ 82. Si el cobro se mantiene durante todo el año 2027, la generación de caja de PRIO equivaldría al 27% del valor de la empresa en bolsa, frente al 32% sin el impuesto; en el caso de Petrobras, caería del 19% al 15%, según el cálculo de JPMorgan descrito por el portal Investir é Começar. En puntos porcentuales, la pérdida de Petrobras (4) se acerca a la de PRIO (5), debido a que la estatal también se ve afectada por el lado de los subsidios y del precio realizado. Aun así, ambas continúan generando caja de sobra para su tamaño en la bolsa.
Existe un contrapeso del que PRIO carece. Cuando se implementó el impuesto, Bradesco BBI evaluó que Petrobras debería presentar un impacto neto más equilibrado, al combinar las pérdidas en la exportación con el beneficio del subsidio a los combustibles que recibe la estatal. Dicho subsidio se financia precisamente con los recursos recaudados a través de este gravamen. Por esta razón, la prórroga actual no es la primera ni tampoco la más severa.
¿El impuesto no era temporario?
Lo era, y ya ha sido prorrogado en tres oportunidades. Esta secuencia explica por qué el mercado dejó de considerar el 31 de diciembre como una fecha confiable:
El camino jurídico es el aspecto que las petroleras cuestionan. Para sostener el cobro, el gobierno recurrió a la Camex, que cuenta con atribuciones legales para modificar alícuotas de impuestos a las importaciones y exportaciones. La Abep, asociación que nuclea a las productoras, sostiene que el gobierno utilizó una resolución administrativa para sortear la pérdida de vigencia de la medida provisoria. Por su parte, el gobierno argumenta otra razón: la persistencia de los conflictos en Medio Oriente y los riesgos para el abastecimiento interno de derivados, principalmente el diésel.
También interviene el factor fiscal. Según la agencia tributaria federal de Brasil (Receita Federal), el impuesto recaudó R$ 2.943 millones solo en septiembre, acumulando R$ 12.869 millones en el año. En un ejercicio fiscal en el que el Tesoro cuenta con estos ingresos para sufragar los subsidios, prescindir de ellos en enero representaría un costo elevado para el gobierno. Este es precisamente el temor del inversor. Antes de ello, sin embargo, conviene analizar cuánto cuestan por acción estos 55 días adicionales.
¿La prórroga recortará el dividendo de PETR3?
El recorte es reducido, de acuerdo con los siguientes cálculos. Petrobras informó ante la SEC que reconoció un gasto de US$ 1.087 millones por este impuesto en el semestre cerrado el 30 de junio (US$ 965 millones únicamente en el segundo trimestre) y que el tributo no es recuperable, aunque resulta deducible de la base del impuesto sobre la renta corporativo (IRPJ) y de la contribución social sobre el beneficio neto (CSLL). El ritmo observado en el segundo trimestre arroja unos US$ 320 millones mensuales. Por su parte, XP, en ocasión de la prórroga de julio, estimó US$ 400 millones por 60 días. En consecuencia, los 55 días comprendidos entre el 7/11 y el 31/12 demandarán entre US$ 400 millones y US$ 580 millones (estimación propia, sujeta al Brent y al volumen exportado).
Al convertir a R$ 5,51 por dólar y dividir entre unos 13.000 millones de acciones (ordinarias y preferentes), la prórroga representa un costo de entre R$ 0,17 y R$ 0,25 por acción antes de impuestos. Una vez descontada la deducción del 34% de IRPJ/CSLL, el impacto se ubica entre R$ 0,11 y R$ 0,16 por acción, lo que equivale a menos del 0,3% de la cotización. La política de remuneración distribuye el 45% del flujo de caja libre, por lo que el efecto directo sobre el dividendo se sitúa en el rango de R$ 0,05 a R$ 0,07 por acción. Esto antes de contabilizar el subsidio que Petrobras recibe de vuelta. A modo de comparación, BTG y XP proyectan US$ 3.600 millones en dividendos para el 3T26, unos R$ 1,52 por acción, según estimaciones propias.
La estimación coincide con la lectura de JPMorgan: la permanencia del impuesto no debería generar modificaciones significativas en las proyecciones de ganancias del banco, dado que muchos inversores ya aguardaban la prórroga. La entidad mantiene la recomendación de *overweight* (equivalente a compra) para PRIO y Petrobras, y neutral para Brava Energia y PetroReconcavo. La cifra que verdaderamente influirá en el dividendo se conocerá la próxima semana: el balance del 3T26 figura en el calendario de Petrobras para el 10/11, tras el cierre del mercado, y la directiva ofrecerá una conferencia de prensa en línea sobre los resultados el miércoles (11/11) a las 15:30. Las proyecciones de dividendos oscilan entre US$ 3.600 millones y US$ 4.200 millones, según Itaú BBA, lo que correspondería a una rentabilidad (*yield*) del 3,2%.
¿Qué factores juegan a favor y en contra de PETR3 de cara al futuro?
El impuesto correspondiente a 2026 representa un monto menor y conocido. Lo que define el rumbo de la acción es el resto de los elementos, con el Brent a la cabeza. La cotización del barril puede consultarse en nuestra sección de precio del petróleo hoy, mientras que el contexto de las negociaciones se detalla en el informe sobre el plan de Irán para reabrir el estrecho de Ormuz.
- Bajo costo de la prórroga por acción: unos pocos centavos por título, parcialmente compensados por el subsidio a los combustibles que percibe la estatal.
- Caja sólida: aun bajo el escenario más adverso estimado por JPMorgan, la generación de caja para 2027 equivale al 15% del valor de mercado.
- Dividendo del 3T26 en juego: el balance de la próxima semana revelará la distribución trimestral, y XP ya vislumbra espacio para pagos extraordinarios tras la presentación del Plan de Negocios.
- Falta de visibilidad para 2027: JPMorgan advierte que la ausencia de certeza sobre el tributo después del 31 de diciembre de 2026 podría desincentivar nuevos proyectos de exploración y producción. Tres prórrogas consecutivas han enseñado al mercado a desconfiar de los plazos.
- Retroceso del Brent impulsado por la diplomacia: un acuerdo entre Estados Unidos e Irán elimina la prima que llevó a la acción a su récord en octubre, un efecto que supera con creces el impacto del impuesto.
- Riesgo regulatorio incorporado en los precios: JPMorgan señala que la prórroga incrementa la percepción de riesgo para todo el sector de petróleo y gas, aun sin alterar las ganancias.