¿Por qué han retrocedido los Treasuries a 10 años en Estados Unidos?
Según una recopilación del portal InfoMoney y datos del boletín de mercado elaborados por la redacción, el rendimiento de los títulos a 10 años del gobierno estadounidense registró una caída significativa, acompañado por la cotización del US10Y en la sesión a 5,22, con una variación diaria del -1,42%. Este movimiento responde a un alivio en las proyecciones de endurecimiento monetario en Estados Unidos, respaldado por datos de inflación más suaves y por declaraciones prudentes de dirigentes de la Reserva Federal.
Este comportamiento de los tipos de interés a largo plazo refleja directamente la percepción de que la economía estadounidense empieza a responder a los efectos acumulados de unos tipos elevados. Con el rendimiento de los bonos a 10 años a la baja, el mercado internacional reevalúa las posiciones en renta fija global, lo que modifica las expectativas de tipos de interés de cara al cierre del año en curso.
¿Qué revelan los datos de inflación del PCE sobre la decisión de tipos de la Fed?
Tal como informó InfoMoney, el índice de precios PCE subió un 3,4% en los 12 meses hasta agosto, repitiendo la misma tasa de julio en un dato revisado a la baja por la Oficina de Análisis Económico. Los economistas consultados esperaban un avance del 3,7% para el periodo, lo que situó la inflación efectiva por debajo de las proyecciones de consenso del mercado.
Esta sorpresa benigna alivió la presión inmediata sobre el banco central de Estados Unidos en la antesala de las elecciones nacionales de noviembre. En consecuencia, la plataforma FedWatch, del CME Group, apuntó un incremento hasta el 60,7% en las probabilidades de que se mantenga la tasa de interés en la reunión de octubre, frente al 49,1% previsto el día anterior, lo que disipa la probabilidad de una subida de 0,25 puntos porcentuales que se barajaba el martes (29).
¿Cómo han cambiado las apuestas del mercado para las reuniones de octubre y diciembre?
Este cambio de expectativas modificó el escenario trazado por los participantes para lo que resta de año. En caso de que prevalezca el mantenimiento de la tasa de interés en el encuentro de octubre —que actualmente oscila entre el 3,75% y el 4%—, la expectativa pasó a ser que el año concluya con una tasa situada entre el 4,0% y el 4,25%, con un eventual incremento de tipos proyectado únicamente para el 9 de diciembre.
Esta reevaluación contrastó fuertemente con el panorama del día previo, cuando los inversores consideraban muy probable un ajuste inmediato hacia el intervalo de entre el 4,0% y el 4,25% ya en octubre. La moderación en las apuestas pone de relieve la sensibilidad del mercado ante cada nueva lectura de precios publicada por el gobierno.
¿Cuál es la valoración de la Reserva Federal sobre los tipos cortos y los rendimientos largos?
En una entrevista concedida a Bloomberg TV y destacada por InfoMoney, el presidente del Banco de la Reserva Federal de Minneapolis, Neel Kashkari, afirmó que aún desconoce hasta qué punto tendrán que subir los tipos, al tiempo que subrayó que la Fed hará lo necesario para reconducir la inflación hacia la meta del 2%. Kashkari llamó la atención sobre la resiliencia de la economía estadounidense y señaló una amplia distancia entre las tasas a corto plazo y los rendimientos de los Treasuries a dos años, cuyo interés implícito para septiembre se situaba ligeramente por encima del 4%.
El dirigente puntualizó que los mercados no titubean a la hora de expresar sus posturas y estimó que la vacilación observada entre los inversores podría indicar que el endurecimiento monetario en curso ya está surtiendo efectos reales sobre la economía. No obstante, advirtió que nuevas alzas de tipos ejercerán presiones diferenciadas sobre diversos sectores, tales como aquellos vinculados directamente a la vivienda.
¿Qué cambia el movimiento de los Treasuries para la tesis de inversión en activos dolarizados?
En el marco de nuestro análisis de asignación, el descenso de los rendimientos valida la tesis neutral para los bonos largos estadounidenses, que continúan altamente condicionados por los próximos pasos y comunicados de la Reserva Federal. Para el inversor enfocado en la renta fija global, el retroceso de los tipos externos indica que el pico de la curva podría haber quedado atrás, si bien la volatilidad sigue marcando el ritmo.
Por lo que respecta al tipo de cambio, a pesar del retroceso puntual de los tipos externos, el diferencial de tasas remanente y la continua búsqueda de refugio por parte de los agentes económicos sostienen el respaldo a la divisa estadounidense, manteniendo alineada una visión optimista para el dólar en el horizonte a corto plazo.
¿Cuáles son los riesgos en el escenario externo y el impacto limitado en Brasil?
Los analistas consultados por InfoMoney señalan que, a pesar del alivio reciente en los índices de precios, la inflación continúa por encima de la meta del 2% que persigue la Fed. Asimismo, las continuas presiones de demanda procedentes de una actividad económica y de un mercado laboral vigorosos exigen una cautela redoblada frente a lecturas excesivamente optimistas.
Para el inversor brasileño, el retroceso en los rendimientos de los títulos estadounidenses a largo plazo contribuye a reducir de manera marginal la presión externa sobre los tipos de interés globales. Sin embargo, la prima de riesgo local y la coyuntura fiscal interna siguen limitando la transmisión de este alivio hacia los activos nacionales, lo que requiere un seguimiento constante de la evolución macroeconómica.